http://www.iniciados.com/jazz-de-buenas-noches-t7723.html
domingo, 23 de febrero de 2014
In A Sentimental Mood
In A Sentimental Mood, Ellington, el compositor
y Coltrane al saxo tenor.
Fuente:
http://www.iniciados.com/jazz-de-buenas-noches-t7723.html
http://www.iniciados.com/jazz-de-buenas-noches-t7723.html
viernes, 21 de febrero de 2014
ZORZAL CHARLO (Turdus viscivorus)
Orden Passeriformes; familia Turdidae
Longitud: 26-29 cm
Envergadura: 42-47 cm
Longitud: 26-29 cm
Envergadura: 42-47 cm
Es un zorzal grande, bastante más corpulento que el zorzal común y más alargado y erguido cuando se posa. Las partes dorsales son de color pardo grisáceo y las inferiores, blanquecinas, con una mancha gris oscura a los lados del pecho e intensamente moteadas, desde la garganta hasta el vientre, por gruesas pintas oscuras dispuestas aleatoriamente. En la cara presenta un diseño irregular de manchas grises, blancas y negras. Los jóvenes aparecen intensamente moteados de marrón, ocre y blanco por todo el plumaje. Su vuelo es rápido y directo, y es en el aire cuando se hace especialmente visible su larga cola y la región axilar de color blanco, que permiten distinguirlo con facilidad de otros zorzales.
Se extiende por toda Europa, la mitad occidental de Asia (hasta
el oeste del Himalaya) y la franja mediterránea africana. Cuenta con
tres subespecies, de las cuales viscivorus está presente en casi toda
Europa, excepto en Córcega y Cerdeña. En España se distribuye ampliamente por toda la
Península, donde solamente escasea en las regiones más áridas y
desarboladas del valle del Ebro, las dos Castillas, el sur de
Extremadura, Levante y el valle del Guadalquivir. No cría en los
archipiélagos balear y canario ni en Ceuta y Melilla, aunque sí aparece
en estos lugares —salvo en Canarias— como invernante.
Desplazamientos
Las poblaciones del norte y este
de Europa son parcialmente migradoras y se desplazan hasta la región
mediterránea en número variable, en función de lo adversas que resulten
las condiciones climatológicas. Las aves centroeuropeas se van tornando
progresivamente más residentes cuanto más al sur, de manera que en
nuestras latitudes toda la población se comporta como sedentaria. No
obstante, las parejas que se reproducen a grandes altitudes realizan
movimientos en altura con la llegada del invierno. El anillamiento
científico revela que en España, entre octubre y abril, se concentran
ejemplares invernantes procedentes de varios países europeos
(principalmente Alemania, Países Bajos). Asimismo, se registra un débil
paso migratorio por Gibraltar en otoño y principios de la primavera.
Población
Las poblaciones europeas se estiman en
1,8-3,9 millones de parejas reproductoras, de las cuales se calcula que
330.000-790.000 son españolas. La tendencia poblacional de la especie,
aunque fluctuante, se ha mostrado ligeramente positiva en el periodo
1998-2005, según reflejan los resultados del programa SACRE.
Hábitat
Ocupa gran variedad de ambientes forestales,
tanto cerrados como abiertos. Prefiere los bosques de robles y
coníferas, aunque también puede aparecer en encinares, alcornocales y
quejigares, así como en dehesas. La presencia de sotobosque diverso y
abundante o la cercanía de sotos y
riberas favorecen su presencia, ya que estos entornos le proporcionan abundantes invertebrados. Aunque las mejores densidades se encuentran en robledales y pinares montanos, este zorzal puede habitar desde áreas situadas al nivel del mar hasta regiones muy elevadas —2.000 metros en Sierra Nevada—, pues se reproduce, preferentemente, por encima de los 1.000 metros de altitud.
riberas favorecen su presencia, ya que estos entornos le proporcionan abundantes invertebrados. Aunque las mejores densidades se encuentran en robledales y pinares montanos, este zorzal puede habitar desde áreas situadas al nivel del mar hasta regiones muy elevadas —2.000 metros en Sierra Nevada—, pues se reproduce, preferentemente, por encima de los 1.000 metros de altitud.
Alimentación
La dieta de esta especie se compone
de un amplio repertorio de invertebrados (insectos, caracoles,
lombrices, arañas, etc.), además de otros alimentos vegetales, como
frutos y semillas, aunque con predominio de la dieta animal en primavera
y verano. En bosques de coníferas es especialmente aficionado a los
pegajosos frutos del muérdago, hábito del que procede su nombre
científico (viscivorus, o comedor de muérdago).
Reproducción
Su temporada de cría comienza
temprano; ya en el mes de febrero pueden observarse nidos en
construcción, que se suelen ubicar a gran altura, sobre la horquilla de
un árbol. Estos se confeccionan con diversos materiales vegetales y
otros elementos, como papeles o plumas; se refuerzan con barro y se
revisten por dentro de materiales más finos. A menudo, la hembra
—encargada de su construcción— decora los bordes del nido con hojas
verdes, plásticos o pétalos. La puesta tiene lugar hacia el mes de abril
y consta de tres a cinco huevos de un suave color azulado o verdoso,
que la hembra incuba durante 12-15 días. Se ha citado algún relevo del
macho en la incubación, pero no se considera este un comportamiento
habitual. Los pollos serán alimentados durante 12-15 días por ambos
progenitores, aunque, una vez que abandonan el nido, dependen de los
padres al menos dos semanas más hasta que se independizan. Suele
realizar una segunda puesta, e incluso una tercera, en la misma
temporada.
Amenazas y Conservación
El zorzal charlo es una especie que se adapta a multitud de
ambientes, pero, como casi todas las aves, se ve afectado por la
pérdida y modificación del hábitat. La expansión urbanística y la
intensificación agrícola comportan la reducción tanto de sus fuentes de
alimento como de sus lugares de cría. Por otro lado, aunque no es un ave
que esté sometida a una importante presión cinegética, en algunas
regiones del País Vasco su caza abusiva puede suponer un problema grave
para las poblaciones reproductoras.
FUENTES:
http://www.seo.org/ave/zorzal-charlo/
PICO PICAPINOS (Dendrocopos major)
Orden Piciformes; familia Picidae
Longitud: 23-26 cm
Envergadura: 38-44 cm
Longitud: 23-26 cm
Envergadura: 38-44 cm
La especie comparte la coloración
típica de los picos, con tonos muy intensos y definidos. La región
dorsal es blanquinegra y presenta un característico patrón.
Posee unas listas negras a ambos lados de la cara y el cuello, que
enlazan con el pecho, el pico, los hombros y la nuca. Las regiones
ventrales son blancas, sin listas ni punteaduras, y la zona anal luce
una extensa y llamativa coloración rojiza. El dimorfismo sexual se
aprecia sobre todo en la nuca: roja en los machos y negra en las hembras. El plumaje de los jóvenes resulta más difuso, con las
partes ventrales de color blanco sucio y una menor intensidad de rojo en
la zona anal; asimismo, se distinguen de los adultos por tener el píleo rojo.
FUENTES:
http://www.seo.org/ave/pico-picapinos/
Es el pícido más ampliamente distribuido de toda la avifauna
europea. Se extiende por la totalidad del Paleártico hasta el sur del
Atlas, Anatolia, el Cáucaso, el norte de Irán y Mongolia. Falta en
Irlanda y en algunas islas del mar del Norte y el Mediterráneo. Se
reconocen numerosas subespecies. En la Península Ibérica se encuentra la
raza hispanus, que se extiende por todo el territorio. Al tratarse de
una especie marcadamente forestal, resulta más abundante y se encuentra
más homogéneamente repartida por la mitad norte peninsular, con la
excepción de las regiones áridas del valle del Ebro. En el sur se
concentra en comarcas montañosas, si bien escasea o falta en Levante, el
valle del Guadalquivir y las llanuras de La Mancha y Extremadura. Falta
en Baleares, Ceuta y Melilla. En las islas Canarias aparece en Tenerife
y Gran Canaria, representado por las subespecies endémicas numidus y
canariensis, respectivamente.
Desplazamientos
Es una especie residente en toda
su área de distribución, si bien las poblaciones más norteñas pueden
emprender desplazamientos de corta entidad durante la estación
desfavorable.
desfavorable.
Población
En Europa se calcula que existe una
población de 3,5-16 millones de parejas reproductoras, de las cuales
143.000-190.000 se estima que son españolas. Las subespecies endémicas
de Canarias se cifran en 175-200 parejas en Tenerife y en 500 parejas en
Gran Canaria. No se conoce con exactitud la tendencia demográfica de la
especie, pero en regiones como Cataluña se ha constatado su propagación
durante las últimas décadas. Muy probablemente, el abandono rural —con
la consecuente expansión de las zonas boscosas— y las repoblaciones de
coníferas han resultado ser factores beneficiosos para el pico
picapinos.
Hábitat
La especie ocupa todo tipo de formaciones
forestales de cierta madurez, cerradas o abiertas, desde pinares alpinos
por encima de los 2.000 metros en Pirineos hasta choperas al nivel del
mar. Sin embargo, prefiere los bosques densos de coníferas, donde
alcanza las mayores densidades. La gran adaptabilidad de la que hace
gala a la hora de instalarse se debe en parte a su capacidad para
trabajar casi cualquier tipo de madera, incluso las más duras, como las
de encina, enebro o tejo. Esto le permite seleccionar una gran variedad
de hábitats, ya que —al contrario que otros picos— no precisa de árboles
muertos o de madera blanda para taladrar sus nidos.
Alimentación
Se alimenta principalmente de
insectos, sobre todo de sus larvas, que busca excavando con el pico en
el interior de la madera o bajo las cortezas. En invierno, cuando los
insectos escasean, ingiere una cierta cantidad de materia vegetal,
particularmente piñones, bellotas, avellanas y otros frutos secos. Para
abrirlos, primero los introduce en el hueco de la corteza de un árbol y
posteriormente taladra su cáscara. A menudo, perfora surcos en los pinos
para producirles una pequeña herida de la que succiona savia, rica en
minerales y azúcares. En ocasiones, durante la estación reproductora,
puede depredar sobre huevos y pollos de otras aves forestales,
obteniendo así una dosis extra de valiosas proteínas.
Desplazamientos
Es una especie residente en toda
su área de distribución, si bien las poblaciones más norteñas pueden
emprender desplazamientos de corta entidad durante la estación
desfavorable.
desfavorable.
Reproducción
La construcción del nido —un profundo
túnel en la madera de algún árbol— comienza en mayo y se prolonga por
un periodo de dos o tres semanas. La puesta suele realizarse a lo largo
del mes de junio y consta de cuatro a siete huevos blancos, que son
incubados durante 10-13 días por ambos progenitores. Estos ceban a los
pollos conjuntamente durante 20-23 días con una abundante provisión de
invertebrados. Transcurrido este tiempo, los pollos abandonan la cavidad
donde nacieron —normalmente a principios de julio—, aunque seguirán
recibiendo alimento de los padres algunos días más.
Amenazas y Conservación
Las poblaciones de pico picapinos establecidas en la
Península no presentan problemas de conservación importantes. No
obstante, se ven afectadas por la tala de bosques, los incendios, la
eliminación de árboles muertos y, en general, por prácticas silvícolas
inadecuadas, que impiden que se den buenas densidades de la especie en
algunas zonas. Una situación muy distinta es la que padecen las
subespecies endémicas de Canarias, donde la escasez de territorio
adecuado, los incendios y una
gestión forestal inapropiada han fragmentado mucho su hábitat y
restringido las poblaciones a relictos forestales de pocas hectáreas.
Por estos motivos, ambas subespecies están catalogadas como
“Vulnerables” en el Libro Rojo de las aves de España. El pico picapinos
aparece incluido en el Catálogo Nacional de Especies
Amenazadas en la categoría “De interés especial”.
FUENTES:
http://www.seo.org/ave/pico-picapinos/
AGATEADOR COMÚN (Cethia brachydactyla)
Orden Passeriformes; familia Certhiidae
Longitud: 12 cm
Envergadura: 17,5-20 cm
Longitud: 12 cm
Envergadura: 17,5-20 cm
Ave diminuta, insectívora y
forestal. Prospecta constantemente los troncos de los
árboles, de los que extrae alimento con su pico, fino, largo y curvo. Su
plumaje resulta muy críptico. El dorso y las alas del agateador común
muestran un mosaico de colores marrones-castaños de diferentes
intensidades, salpicado con motas más claras, grises o crema. Las partes
inferiores de su cuerpo, por el contrario, son de color blancuzco, pero
pocas veces se observan, pues pasa gran parte del día pegado a la
corteza de los troncos, y solo realiza vuelos cortos y muy rápidos.
Trepa habitualmente con la cabeza hacia arriba, apoyándose sobre su
cola. Esta es larga, parda, y se compone de plumas con raquis grueso y
libre de barbas en su extremo distal.
jueves, 20 de febrero de 2014
VERDERÓN COMÚN (Carduelis chloris)
Orden Passeriformes; familia Fringillidae
Longitud: 15 cm
Envergadura: 24,5-27,5 cm
Longitud: 15 cm
Envergadura: 24,5-27,5 cm
Podría describirse como un “gorrión
verde”. Es cabezón, con un pico ancho y fuerte. Destaca su coloración,
verde esmeralda, con llamativas manchas amarillas en el hombro, en las
plumas remeras de las alas y en la cola . Las hembras presentan colores más discretos que los machos, pero ambos son muy
parecidos. Solamente los jóvenes resultan algo distintos, pues al salir
del nido tienen plumaje moteado en las partes inferiores, y el verde de
su manto y cabeza es mucho más apagado que el de los adultos. Su
coloración se parece a la de verderones serranos, lúganos y verdecillos,
aunque el verderón común se reconoce bien por su mayor tamaño y por
poseer amplias manchas amarillas en sus alas. Cuando vuela, este detalle
resulta útil para distinguirlo de verdecillos, pardillos comunes y
jilgueros.
Es una especie migradora parcial.
Las poblaciones europeas más norteñas, ubicadas en Rusia y Escandinavia,
se desplazan hacia el sur tras el periodo reproductor. También migran
poblaciones más meridionales. A la Península llegan, durante el
invierno, efectivos procedentes de Bélgica, Alemania, Inglaterra,
Holanda, Suiza, etc. A su vez, en el territorio ibérico hay poblaciones
sedentarias y migradoras. Unas se quedan; y otras, junto con ejemplares
extraibéricos, cruzan a África durante los meses de octubre y noviembre,
y regresan entre febrero y abril. También se registran movimientos
altitudinales: con la llegada del frío y la consiguiente escasez de
alimento, los verderones se concentran en cotas bajas y territorios
cálidos.
FUENTES:
http://www.seo.org/ave/1693/
Se extiende por casi toda Europa, aunque se enrarece en el
interior y norte de Escandinavia. Además aparece en el norte de África.
Parece que está en expansión, no solo hacia el norte, sino también hacia
el este, alcanzando en las últimas décadas Israel y Egipto. En España se encuentra en la práctica totalidad de
nuestra geografía, incluyendo tanto las islas Canarias y las Baleares
como Ceuta y Melilla. Se reconocen varias subespecies, pero solo se
aceptan dos para el territorio español: aurantiiventris en la Península,
Baleares y Canarias, y vanmarli para el noroeste de España y Portugal.
Desplazamientos
Es una especie migradora parcial.
Las poblaciones europeas más norteñas, ubicadas en Rusia y Escandinavia,
se desplazan hacia el sur tras el periodo reproductor. También migran
poblaciones más meridionales. A la Península llegan, durante el
invierno, efectivos procedentes de Bélgica, Alemania, Inglaterra,
Holanda, Suiza, etc. A su vez, en el territorio ibérico hay poblaciones
sedentarias y migradoras. Unas se quedan; y otras, junto con ejemplares
extraibéricos, cruzan a África durante los meses de octubre y noviembre,
y regresan entre febrero y abril. También se registran movimientos
altitudinales: con la llegada del frío y la consiguiente escasez de
alimento, los verderones se concentran en cotas bajas y territorios
cálidos.Población
El Atlas de las aves reproductoras de
España (2003) estima la población europea en 10-20 millones de parejas, y
la española, en 1,1-3,6 millones. La mayor densidad se registra en
ambientes cálidos, dominados por formaciones leñosas perennes
mediterráneas. La tendencia es positiva, según los datos del programa
SACRE en el año 2005.
Hábitat
El verderón común ocupa un diverso espectro de
ambientes y un rango altitudinal muy amplio, desde el nivel del mar
hasta los 2.000 metros. Se desenvuelve muy bien en las plantaciones
de árboles frutales. También prospera en huertos, parques y jardines, y,
en general, en cualquier medio que tenga árboles dispersos. Así,
coloniza bosques abiertos de frondosas y de coníferas, linderos
conformados por árboles o arbustos altos, etc. En invierno se
concentra sobre todo en formaciones arbóreas de climas cálidos:
olivares, naranjales, acebuchales, encinares, pinares de pino piñonero, etc. También vagabundea con otras aves granívoras
(verdecillos, jilgueros, pardillos) por campos de cultivos herbáceos.
Alimentación
Ingiere un amplísimo número de
semillas, que recoge en el suelo o directamente en las plantas. Consume
tanto las diminutas semillas de los jaramagos (familia Cruciferae) como
los piñones del pino piñonero. También pica la pulpa de frutos carnosos,
y en primavera completa la dieta
de sus pollos con insectos.
de sus pollos con insectos.
Reproducción
Cría dos o tres veces al año, de
marzo a agosto. No es especialmente territorial, y varias parejas pueden
instalar sus nidos muy próximos entre sí. Para construirlos, la especie
emplea ramitas muy finas, raíces, pelo, plumas, musgo, líquenes y
hierbas. La hembra suele poner de cuatro a seis huevos, pero se dan
casos de puestas con entre tres y ocho. La incubación dura 11-15 días, y
los pollos vuelan tras superar las dos semanas de vida. En ese momento,
el macho suele alimentarlos, mientras la hembra inicia la siguiente
puesta.
Amenazas y Conservación
Por su abundancia y capacidad para acoplarse a paisajes
humanizados, tanto urbanos como agrarios, no parece una especie
amenazada. Sin
embargo, está sufriendo notablemente el uso abusivo de plaguicidas y herbicidas en los olivares y otros cultivos. Asimismo, como otros fringílidos, padece la lacra del trampeo ilegal o consentido, de modo que cada año mueren o son enjaulados miles de ejemplares.
embargo, está sufriendo notablemente el uso abusivo de plaguicidas y herbicidas en los olivares y otros cultivos. Asimismo, como otros fringílidos, padece la lacra del trampeo ilegal o consentido, de modo que cada año mueren o son enjaulados miles de ejemplares.
FUENTES:
http://www.seo.org/ave/1693/
MIRLO COMÚN (Turdus merula)
Orden Passeriformes; familia Turdidae
Longitud: 24-25 cm
Envergadura: 34-39 cm
Longitud: 24-25 cm
Envergadura: 34-39 cm
Túrdido de mediano tamaño y con
aspecto muy característico. De tonos uniformes y oscuros, el macho luce
color negro, con el pico y el anillo ocular anaranjados,
mientras que la hembra es marrón oscura, con el pico amarillento o
parduzco. Exhibe un vuelo ágil y directo, frecuentemente a
baja altura, entre matorrales y zonas de vegetación enmarañada. Posado
en el suelo, anda a saltos, y cuando se para muestra una pose muy
erguida.
FUENTES:
http://www.seo.org/ave/mirlo-comun/
Presenta una distribución amplia y continua por todo el
Paleártico, la India y Asia oriental. En Australia y Nueva Zelanda se
trata de una especie introducida y asilvestrada. De las siete
subespecies registradas en el Paleártico occidental, dos se encuentran
en España. En España es un pájaro ampliamente distribuido y
común en toda la Península Ibérica, Baleares, Canarias, Ceuta y Melilla.
Únicamente falta en las islas Canarias orientales y en algunos puntos
de la Península. En Iberia y Baleares se encuentra la subespecie merula;
y en Canarias, la subespecie cabrerae.
Desplazamientos
Las poblaciones ibéricas son
mayoritariamente sedentarias, con movimientos locales o regionales de
entidad desconocida. Además, la Península y Baleares reciben aves
migrantes e invernantes procedentes del centro y el norte de Europa. El
paso prenupcial se registra en febrero y marzo, mientras que el
posnupcial se detecta de septiembre a noviembre, con máximos a finales
de octubre.
Población
En Europa es una de las especies más
frecuentes y numerosas, con una población impresionante, estimada en
33-71 millones de parejas. En España también resulta muy común y
localmente abundante, con más de un millón de parejas reproductoras
(Atlas de las aves reproductoras de España, 2003). Sus tendencias
poblacionales son claramente positivas, según refleja el programa SACRE
para el periodo 1996-2005.
Hábitat
Ocupa un amplio abanico de ambientes, incluyendo
zonas forestales, mosaicos agrícolas, formaciones de matorral, algunos
humedales, y parques y áreas ajardinadas en el interior de núcleos
urbanos. Gusta de zonas cubiertas por árboles y matorrales, y escasea en
los sectores más secos, donde se acantona en sotos y huertas. Está
presente desde el nivel del mar hasta los 2.200 metros de altitud que
alcanza en el Sistema Central. Las mayores densidades se registran en
alcornocales, dehesas y cultivos de frutales de la región mediterránea.
Alimentación
Se alimenta principalmente de insectos y lombrices, así como de frutos diversos, especialmente en otoño e invierno.
Reproducción
El periodo de reproducción se
prolonga de marzo a julio, con posibilidad de realizar dos o tres
puestas anuales (ocasionalmente hasta cinco). El nido, construido por la
hembra con la ayuda del macho, consiste en una taza de hierbas y
hojitas, tapizada de musgos y barro. Los enclaves de nidificación
habituales incluyen las ramas de pequeños árboles y arbustos, y, más
raramente, otro tipo de sustratos (muros, agujeros de cortados, suelo…).
La puesta consta de dos a seis huevos, de color azulado y más o menos
moteados de pardo-rojizo, que incuba la hembra durante 13 días. Los
pollos son cuidados por ambos progenitores hasta las tres semanas de
edad, aunque pueden volar a los 13 días.
Amenazas y Conservación
Se trata de un ave abundante y ampliamente distribuida en
España, con tendencias positivas, por lo que no se considera amenazada.
No padece factores de amenaza evidentes, aunque en determinadas zonas
puede hallarse sometida a la presión de la caza, ya que en algunas
comunidades está considerada una especie cinegética.
FUENTES:
http://www.seo.org/ave/mirlo-comun/
RABILARGO (Cyanopica cyanus)
Cuando contemplamos a esta ave,
pocos son los indicios que nos permiten relacionarla con la familia que
integra a cuervos, cornejas y grajillas, aves por lo corriente robustas y
enlutadas. El más ligero de nuestros córvidos, por el contrario, es un
pájaro más bien grácil y de larguísima cola, que luce un bello plumaje
en el que dominan los tonos azulados, marrones —con un suave matiz
rosáceo— y blancos. En fuerte contraste con los colores descritos, el
ave muestra un capirote negro brillante que abarca casi toda la cabeza. Las diferencias entre adultos y jóvenes son poco evidentes,
aunque estos tienen un plumaje menos contrastado y el capirote jaspeado
de gris.
MOSQUITERO COMÚN (Phylloscopus collybita)
Se trata de un pequeño pajarillo de
pico fino y patas oscuras. Presenta tonos verdosos o pardo-grisáceos en
el dorso y blanquecinos en las partes inferiores. Ambos
sexos resultan similares, si bien los machos son ligeramente mayores que
las hembras. Es una especie prácticamente idéntica en el campo al
mosquitero ibérico, del que se distingue por su canto y por encontrarse
presente en nuestro territorio durante todo el año o en invierno —según las regiones—,
mientras que el ibérico es un ave únicamente estival. Es también muy
similar al mosquitero musical, pero este posee las patas y el pico
pálidos, así como la lista superciliar y otras finas marcas auriculares
más definidas. Además, el musical solo está presente en paso.
FUENTES:
http://www.seo.org/ave/mosquitero-comun/
Se distribuye como reproductor de forma amplia y continua por
las latitudes templadas y boreales de Europa y Asia hasta el lago Baikal
y de manera más localizada en el sureste de Europa y Oriente Próximo.
Su situación taxonómica resulta compleja. Existe un gradiente en la
coloración a lo largo de toda Europa que permite reconocer dos grandes
agrupaciones de mosquiteros comunes: el grupo collybita, que se
distribuye por toda Europa y presenta tonalidades predominantemente
verdosas, y el grupo tristis, extendido por el extremo oriental de
Europa y Asia y caracterizado por poseer tonalidades más pardas y
grises. En España, como nidificante se distribuye
fundamentalmente por los Pirineos, Cataluña, sotos fluviales de la
Meseta norte, Comunidad Valenciana y, de forma más dispersa, por otras
localidades de la mitad norte peninsular. No cría en Baleares ni en
Canarias. Como invernante ocupa toda la Península Ibérica y Baleares, si
bien es especialmente abundante en las zonas más atemperadas de la región mediterránea. En
España están presentes la subespecie collybita, como reproductora e
invernante, y la subespecie abietinus, que resulta mucho más rara y
aparece solo en migración.
Desplazamientos
Las poblaciones ibéricas parecen
ser sedentarias y realizar únicamente movimientos de escasa entidad. Las
poblaciones del centro y norte de Europa son parcialmente migradoras y
poseen sus principales cuarteles de invernada en el entorno
mediterráneo.De este modo, la Península Ibérica y Baleares reciben un
importante
contingente de mosquiteros comunes procedentes de Europa central y
occidental. El paso prenupcial se produce entre febrero y marzo (con
máximos a principios de marzo) y el posnupcial entre septiembre y
diciembre (con los mayores números de aves a finales de octubre y
principios de noviembre).
Población
La población europea se ha estimado en
30-60 millones de parejas, lo que convierte a la especie en una de más
comunes en el continente. En España no se dispone de estimaciones
precisas de la población reproductora de mosquitero común, dada además
la dificultad de diferenciarlo del mosquitero ibérico, pero se calcula
en unas 40.000-60.000 parejas, cuya tendencia se muestra claramente
decreciente en los últimos años, según los datos aportados por el
programa SACRE para el periodo 1998-2005. Resulta, sin embargo, una
especie muy abundante en invierno y durante los pasos migratorios.
Hábitat
Se trata de una especie eminentemente forestal.
Para reproducirse selecciona una gran variedad de ambientes boscosos, si
bien manifiesta una clara preferencia por los bosques de ribera o
caducifolios frescos y húmedos (hayedos, robledales, etc.). Durante la
invernada se muestra menos exigente y puede ocupar también zonas más
abiertas, como matorral mediterráneo, jardines o carrizales.
Alimentación
Su dieta se basa en el consumo de
pequeños invertebrados, que puede complementar con la ingesta de
pequeños frutillos en otoño e invierno, e incluso néctar y polen en
primavera.
Reproducción
El periodo reproductor se extiende de
marzo a julio. El nido es construido básicamente por la hembra en unos
pocos días y consiste en una pequeña estructura cerrada, elaborada con
hojitas y musgos, a la que se accede a través de una entrada lateral. Se
sitúa a baja altura entre la espesura de la vegetación, habitualmente
en un matorral o arbusto denso. La puesta consta de tres a nueve huevos
de color blanco, lisos o moteados, que son incubados durante 13-15 días
por la hembra. Durante su estancia
en el nido, los pollos son atendidos y alimentados principalmente por la madre. Emprenden sus primeros vuelos a los 14-16 días de vida, aunque permanecerán aún otros 10-20 días más bajo la tutela de los padres, que se reparten su cuidado hasta que alcanzan la independencia. Puede realizar dos puestas anuales.
en el nido, los pollos son atendidos y alimentados principalmente por la madre. Emprenden sus primeros vuelos a los 14-16 días de vida, aunque permanecerán aún otros 10-20 días más bajo la tutela de los padres, que se reparten su cuidado hasta que alcanzan la independencia. Puede realizar dos puestas anuales.
Amenazas y Conservación
En España, el mosquitero común no se considera una especie
amenazada, aunque puede verse afectado por la destrucción de los bosques
de ribera (que constituyen uno de los hábitats más favorables para la
especie) debido a talas de choperas, canalizaciones, etc. Se incluye en
la categoría “De interés especial” en el Catálogo Nacional de Especies
Amenazadas.
FUENTES:
http://www.seo.org/ave/mosquitero-comun/
PETIRROJO EUROPEO (Erithacus rubecula)
Identificación
Pajarillo de constitución
rechoncha, sobre todo en invierno, cuando ahueca sus plumas para generar
una capa de aire caliente interior. Machos y hembras son idénticos en
coloración. En su plumaje destaca la amplia mancha anaranjada que se
extiende por la cara, la garganta y el pecho, la cual aparece bordeada
por una irregular y sutil banda gris. El resto del plumaje
resulta poco vistoso. Domina el color pardo verdoso en el dorso y las
alas, y el blanco sucio en el vientre. Los jóvenes volantones, antes de
la muda parcial a finales del verano, muestran un plumaje pardo, con
casi todas sus plumas punteadas en su extremo con motas amarillentas. El petirrojo europeo se mueve habitualmente por el suelo en
busca de insectos. Para cantar se posa en las ramas altas de los
árboles, ya sea en invierno o durante la temporada de cría. Es muy
agresivo, tanto con ejemplares de su misma especie como con el resto de
las aves, no solo en la época reproductora, sino también durante la
invernada. En este último periodo, las parejas se separan y defienden
territorios individuales.
FUENTES:
http://www.seo.org/ave/petirrojo-europeo/
Aparece por toda Europa, las islas atlánticas y el norte de
África, y penetra en Asia hasta los Urales y el mar Caspio. En invierno
desaparece de las localidades más septentrionales de Europa y Asia, y
amplía su área de distribución en África y Oriente Próximo. Se han
descrito numerosas subespecies. En España las poblaciones reproductoras españolas
se asignan a la subespecie rubecula. No obstante, se aprecia una
disminución gradual en el tamaño corporal de norte a sur, de modo que
las poblaciones septentrionales se han relacionado con la subespecie
británica melophilus, y las meridionales se han descrito como
pertenecientes a witherbyi e hispanica. Además, en las islas Canarias se
admite la presencia de dos formas: en Tenerife y Gran Canaria habita la
subespecie endémica superbus, mientras que en La Palma, La Gomera y El
Hierro vive rubecula. En invierno resulta muy común en toda la
Península, Ceuta, Baleares y Canarias, pero evita las montañas, sobre
todo en la mitad norte. En cambio, en primavera se invierte el patrón, y
su distribución se ajusta a grandes rasgos a los territorios con
precipitaciones elevadas o moderadas (pocas veces inferiores a los 600
milímetros anuales). En efecto, en esa época se localiza principalmente
en el norte de España, penetrando hacia el sur a favor de las montañas
(Sistema Ibérico, Sistema Central, Montes de Toledo, Las Villuercas,
Sierra Morena y sierras béticas) y de los bosques de ribera; desaparece
en Baleares y se mantiene en Canarias.
Desplazamientos
El petirrojo tiene un
comportamiento sedentario o migrador, según el territorio considerado en
su rango de distribución euroasiático. Las poblaciones del norte de
Europa (Escandinavia, Rusia y mitad norte de Europa oriental) son
migradoras totales. Por el contrario, las poblaciones de las islas
atlánticas, Europa occidental y el norte de África son sedentarias,
aunque también experimentan movimientos migratorios; así, las instaladas
en los bosques montanos descienden a cotas altitudinales bajas en
invierno. Este último fenómeno resulta muy común en España. A su vez, el
anillamiento científico revela que, en los meses invernales, la
Península Ibérica y Baleares albergan nutridas poblaciones procedentes
de toda Europa. Además, tanto en otoño (septiembre-noviembre) como a
principios de la primavera (febrero-abril), en el estrecho de Gibraltar
se registra un importante trasiego de petirrojos europeos que invernan
al sur del Sáhara.
Población
La población europea se estima en 40-160
millones de parejas reproductoras. En España se calcula la existencia
de 1,2-3 millones de parejas (Atlas de las aves reproductoras de España,
2003). Según los resultados del programa SACRE en 2005, la tendencia de
las poblaciones ibéricas es significativamente positiva.
Hábitat
En primavera y verano, en la mitad sur de
España, el petirrojo cría en bosques ribereños y montanos, subiendo
hasta los 2.000 metros en Sierra Nevada. En la misma época, pero en la
mitad norte, se reproduce en cualquier tipo de bosque, campiñas,
huertos, parques y jardines, exceptuando los parajes bajos,
deforestados, secos o térmicos del valle del Ebro y la depresión del
Duero. En invierno aparece en todo tipo de hábitats, salvo en los
parajes montanos fríos. Abunda especialmente en el monte mediterráneo
rico en arbustos con frutos carnosos, así como en ambientes con gran
cantidad de insectos.
Alimentación
Se trata de un ave típicamente
insectívora, que consume hormigas, escarabajos y arañas. En otoño e
invierno completa su dieta con frutos de zarza, saúcos, lentiscos,
olivos y acebuches; incluso puede alimentarse de bellotas partidas por
trepadores azules y carboneros comunes.
Reproducción
Las poblaciones más norteñas o
instaladas en territorios montanos sacan una pollada, mientras que las
demás efectúan dos puestas. Dependiendo igualmente de la latitud y la
altitud, la especie puede comenzar a criar entre marzo y mayo, y
finaliza en junio o julio. Instala el nido cerca del suelo, en oquedades
naturales o en la base de arbustos o árboles. El nido se compone de
abundante hojarasca, hierbas y musgos, con el interior tapizado de
raicillas muy finas, pelo y plumas. La hembra pone de cuatro a seis
huevos (más raramente entre dos y ocho), de color blanco azulado y con
motas, las cuales pueden ser oscuras, grandes y concentradas en el polo
ancho, o bien pequeñas, pardas, muy numerosas y distribuidas por toda la
superficie. La incubación corre a cargo de la hembra y dura 12-15 días.
El macho alimenta a la hembra y a los pollos recién nacidos. Pocos días
después de la eclosión, ambos padres cuidan y alimentan a los pollos
durante otros 12-15 días. La atención del macho hacia los pollos puede
observarse incluso cuando la hembra ya ha iniciado la segunda puesta.
Amenazas y Conservación
El petirrojo europeo está considerado “De interés especial”
en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas. El aumento del tamaño
poblacional registrado en los últimos años puede deberse a la
reforestación y “matorralización” natural, fruto del abandono del campo.
No obstante, como otras muchas especies insectívoras, este pájaro se
está viendo afectado por la generalización de los tratamientos químicos
para eliminar la vegetación competidora en los olivares, un hábitat muy
favorable para la invernada de millones de aves.
FUENTES:
http://www.seo.org/ave/petirrojo-europeo/
VERDECILLO (Serinus serinus)
Se trata de un ave pequeña, con un
pico ancho, pero muy corto, y una cola con una marcada escotadura en el
extremo. Machos y hembras poseen un conspicuo
obispillo verdeamarillento. Ambos, además, tienen el pecho y el vientre
de color blanco amarillento, con pintas o cortas rayas verticales. Pero
los machos, sobre todo en primavera, muestran la frente, la garganta y
la pechera teñidas de intenso amarillo. Por su tamaño, aspecto y
coloración, el verdecillo se asemeja a los lúganos, aunque presenta el
pico más corto y menos afilado, y carece de las bandas
verde-amarillentas que son fácilmente visibles en el lúgano. También
podría confundirse con el verderón serrano; no obstante, este tiene la
cabeza gris, y además habita en el límite altitudinal superior del
bosque, donde el verdecillo resulta muy escaso. En invierno conforma
nutridos bandos y se mezcla con otros fringílidos granívoros, como
verderones comunes, pardillos comunes, jilgueros, etc.
FUENTE:
http://www.seo.org/ave/verdecillo/
Especie distribuida por el noroeste de África y toda Europa, a
excepción de gran parte de Escandinavia. En los dos últimos siglos ha
aumentado sensiblemente su área de distribución en el continente
europeo. Partiendo de los territorios mediterráneos, ha ido colonizando
el centro, norte y este de Europa. En España se encuentra en prácticamente todo el
territorio, incluyendo los archipiélagos balear y canario. Solamente se
enrarece en los parajes altimontanos y en las zonas totalmente
deforestadas durante la época reproductora.
Desplazamientos
Los verdecillos europeos e
ibéricos son migradores parciales. La mayoría de las poblaciones del
norte, centro y este de Europa migran a finales del verano hacia la
región mediterránea y retornan entre los meses de febrero y mayo. En
España se controlan, durante la época invernal, verdecillos anillados en
Europa occidental: Francia, Alemania, Bélgica y Suiza. Además, una
importante proporción de la población del norte y centro peninsular
desciende en altitud o se desplaza entre septiembre y noviembre hacia el
sur, cruzando el mar Mediterráneo e invernando de manera masiva en el
norte de África. Estos verdecillos regresan a España en marzo y abril.
Población
La población europea podría alcanzar los
12 millones de parejas (datos del año 2000). En España se trata de un
ave muy común, hasta el punto de que es la más ampliamente distribuida y
abundante, de acuerdo con los resultados del programa SACRE en el año
2005. Según el Atlas de las aves reproductoras de España (2003), podría
haber 4,1-6,6 millones de parejas. Prefiere los ambientes cálidos a los
fríos o de montaña. Su abundancia aumenta hacia el sur y este
peninsular, pero también es común en las campiñas del norte de España.
Las mayores densidades se han registrado en naranjales y olivares
levantinos y andaluces, con más de 28 parejas por cada 10 hectáreas.
Hábitat
Para criar selecciona prioritariamente las
plantaciones de cítricos y olivos. También resulta muy frecuente en
bosques abiertos, siendo algo más abundante en los de hoja perenne.
Igualmente se acomoda a criar o buscar alimento en huertos y parques
urbanos. En otoño e invierno amplía el espectro de hábitats y es
habitual observar bandos en paisajes agrarios con escasa vegetación
arbórea.
Alimentación
Su dieta se compone principalmente de
semillas de hierbas efímeras o bianuales (Erysimum, Senecio, Cerastium,
Myosotis, Prunella vulgaris, Silene). Además, de forma secundaria
ingiere insectos y picotea la pulpa de frutos carnosos.
Reproducción
Cría dos o tres veces al año, de
marzo a julio, dependiendo del territorio. De hecho, las parejas del sur
y levante pueden iniciar la cría ya en febrero, mientras que las del
norte y el interior suelen esperar a los meses de abril o mayo. La
hembra construye un nido, pequeño y compacto, para cada puesta. Emplea
tallos herbáceos, raíces muy finas, musgo y líquenes. Forra el interior
con pelo, plumas y partes pelosas de plantas. Pone entre dos y cinco
huevos, blanco-azulados, con el polo ancho moteado irregularmente con
pintas de color rojo oscuro. La hembra los incuba durante 13 días. Tras
la eclosión, el macho ayuda en la alimentación de los pollos e incluso los atiende cuando ya vuelan mientras la hembra inicia la siguiente puesta.
la eclosión, el macho ayuda en la alimentación de los pollos e incluso los atiende cuando ya vuelan mientras la hembra inicia la siguiente puesta.
Amenazas y Conservación
Por su abundancia y capacidad para amoldarse a paisajes
humanizados, tanto urbanos como agrarios, es una especie aparentemente
no amenazada. Sin embargo, está sufriendo notablemente el uso abusivo de
plaguicidas y herbicidas en los olivares y otros cultivos. Asimismo, el
verdecillo, como otros fringílidos, padece la lacra del trampeo ilegal o
consentido, de modo que cada año mueren o son enjaulados miles de
ejemplares.
FUENTE:
http://www.seo.org/ave/verdecillo/
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